Archive for September, 2010

Tenerife – Teide

September 27, 2010

Llegué al Teide desde La Orotava. Una carretera entre árboles llena de curvas y con varios miradores antes de llegar al Teide.

Al final hay un teleférico que te sube más de 1.000m de altura hasta casi la cumbre. Me comentaron que cerca del cono del Teide olería a azufre. Creo que empecé a oler a azufre mucho más abajo. Concretamente en los baños de la base del teleférico.

Una vez arriba (La Rambleta, 3.550m), necesitas un permiso gratuito para poder acceder al sendero Telesforo Bravo que te lleva al cono del Teide (3.718m).

En ese sendero sí que empieza a oler a azufre y al llegar arriba huele bastante. Bastante mal, que es como huele el azufre. Hay alguna mini fumarola por la que sale vapor que quema si acercas lo suficiente la mano. Son muy pequeñas y es difícil verlas si alguien no te dice dónde están.

Aparte del sendero Telesforo Bravo, hay otros dos caminos desde La Rambleta que no necesitan permiso.

Sendero Fortaleza

Sendero Pico Viejo

Este camino termina antes de lo marcado. Seguí un poco por si el camino continuaba, ¡pero continuaba hasta abajo!, así que lo dejé y volví. Lo más sorprendente es cruzarte con tías en chanclas o con tacón inapropiado. No termino de verlo.

– ¿Subimos al Teide?
– ¡¡Sí!! ¡¡Qué bien!! ¡¡Me pondré unas chanclas!! ¡¡Y unas astillas bajo las uñas que es lo que le va bien como acompañamiento!!

Esperaba haber notado algo por la altura y la disminución de oxígeno, pero no noté nada. Al menos nada como mareos, dolor de cabeza, …

La vuelta del Teide la hice por donde vine pero cogiendo el desvío a La Esperanza. Una carretera de montaña donde en algunos sitios te puedes caer por los dos lados. Hay que ser torpe o tener algún problema, pero la posibilidad está ahí. En las carreteras de montaña estaba acostumbrado a tener la montaña a un lado y el barranco al otro. Poder caerme por los dos lados (no demasiada altura) era una novedad. El paisaje es mucho más desértico.

Tenerife – Macizo de Anaga

September 22, 2010

Decidí visitar el Macizo de Anaga, pasando antes por la Oficina de Turismo de La Laguna para que me dieran un poco de información. ¿Qué posibilidades hay de ir a pedir información de turismo el día del patrón de la ciudad y no saberlo? Pues efectivamente, ahí estaba yo el 14 de septiembre.

Aparcar cerca de la zona de la Oficina de Turismo ya fue un tanto desesperante. A la cantidad de calles de dirección única había que sumar el regular plano que tenía (el típico gratuito que me habían dado en otra Oficina de Turismo). Y un reto añadido. Las calles que se cortaban sobre la marcha.

AsíN es. Tú vas por una calle con un camión delante. El camión transporta unas vallas (eso ya debería dar pistas). En un momento dado, el camión se para, se baja un payo de él y te dice que por esa calle ya no hay nada que rascar. ¡¡Calles cortadas dinámicamente!! ¡¡El sueño de cualquier turista!!

Finalmente aparqué y ahí es cuando al preguntar me dijeron lo del patrón de la ciudad. El día del patrón cierra todo. Incluida la Oficina de Turismo. Visto el éxito me fui directamente hacia el Macizo de Anaga a hacer el guiri.

Ya en el Anaga fui a su Oficina de Turismo en Cruz del Carmen (donde por lo visto se come bien, aunque yo no comí allí) y pregunté por algún camino para andar un poco (sin pasarse).

Me dijeron un camino y me puse a andar. Al cabo de un rato se puso a llover y acabé resguardándome a un lado del camino, bajos unos árboles en el lado de la montaña donde había otro tío que paseaba al perro por allí. Hablamos un poco y le pregunté si solía llover. Me contestó que haría más de un año que no llovía allí. ¡Toma nueva coincidencia! Un día redondo.

Cuando amainó, terminé el camino, cogí el coche y seguí el camino.

Pasé por el Pico del Inglés.

Acabé comiendo en Taganana. Un pueblo absurdo por las cuestas que tiene. Sus habitantes hasta duermen con pies de gato por lo que pudiera pasar. Su habitante más conocido es… Spiderman. La madre que los parió. Yo no sabía si iba bien con el coche o me estaba metiendo en un sitio de donde sólo podría salir en helicóptero de salvamento.

No se aprecia bien en la foto de ejemplo. Había que estar ahí para verlo.

Pasé por un par de playas por las que estuve andando un poco y me volví al campamento base.

Tenerife – Barranco de Masca & Acantilados de Los Gigantes

September 19, 2010

Llegué a Tenerife y al bajar del avión retrasé una hora el teléfono móvil pero no desactivé la opción “Automático – Utilizar valores proporcionados por la red” de la fecha y hora. Amablemente, el móvil deshizo mi cambio y devolvió la hora a la de la península sin dar ninguna explicación o aviso. Cretino.

Al día siguiente me levanté temprano para bajar el barranco de Masca y hacer guiri-kayak de Masca a los acantilados de Los Gigantes. En concreto, me levanté 1h antes de lo que pensaba que ya era bastante pronto. A las 7h de la mañana salía yo del hotel ante la mirada atónita de las personas de recepción mientras pensaba, ¿pero cuándo amanece aquí?

No habían cerrado aún los after hours, pero yo buscaba una cafetería para desayunar y lo más cercano que encontraba era alguna en la que estaban montando las mesas pero todavía no habían abierto. Así que cogí el coche y me fui hacia Masca.

Antes de bajar el barranco me di cuenta del error de la hora y empezaron a cuadrarme las cosas que había ido viendo.

El descenso del barranco no necesita ningún equipamiento especial son unos 5.5km y unas 3h andando con tranquilidad. Creía que era demasiado tiempo para una distancia tan corta, pero en el barranco no hay camino y mucha parte del tiempo vas triscando de roca en roca cual cabra. Hacia la mitad del camino has conseguido torcerte los tobillos por varios sitios y van muy sueltos.

La idea del barranco es: pared a la izquierda, pared a la derecha, ir hacia atrás no es una opción y sólo te queda ir hacia adelante. Pues a pesar de todo de vez en cuando piensas: “¡Me he perdido! ¡Me he perdido! ¡Mañana, o peor aún, dentro de varios días salgo en el periódico en la sección de sucesos!”.

Se puede hacer un poco largo, pero es imposible perderse. La gente deja montoncitos de piedras por donde pasa. También hay rocas marcadas con pintura en espray. O las dos cosas juntas.

Incluso hay un punto donde hay unas piedras formando una flecha.

En las zonas donde hay algo de camino con arena se ven las pisadas de gente. Por si todo lo anterior fuera poco, cada poco tiempo empiezan a bajar el barranco grupos de personas. Si crees que te has perdido, y sólo puede ser una creencia, te paras, te sientas y esperas a que llegue alguien. En menos de 5 minutos llegará un grupo.

Al llegar abajo, me senté en unas rocas, saqué el agua y los bocadillos comprados antes (no hay nada al llegar a la playa) y me puse a comer mientras esperaba la hora a la que había contratado los kayaks con Teno Activo.

Los kayaks eran de 2 personas y a mí me tocó compartir con El Hombre Que Susurraba a las Tortugas. Un venezolano que llevaba 8 años en Tenerife y que venía con su mujer y su sobrina. De vez en cuando se interesaba por cómo iba su mujer al grito de “¡¡Panzuda!! ¿Qué tal vas? ¡Avisa si te cansas!” mientras yo alucinaba pepinillos con lo de “Panzuda”.

La marea había traído “un poco” de porquería de alta mar y el payo no hacía más que llevarme a recoger bolsas de plástico “porque eran malísimas para las tortugas”. Yo hacía preguntas de gran alcance y nivel intelectual para tocarle los huevos como “¿¿Pero aquí hay tortugas??”.

El recorrido era de unos 6km desde la playa de Masca hasta el puerto deportivo de Los Gigantes, es decir, navegar al lado de los acantilados de Los Gigantes. Bueno, a una prudente distancia por si se desprendía alguna roca. Impresionante ver los acantilados desde abajo con el mar en calma y el cielo azul.

En mitad de la travesía paramos para darnos un baño. Cogí unas gafas y tubo y decidí ver si el tubo guardaba un poco de aire al bucear para poder estar más tiempo bajo el agua. No, no lo guardaba. Menudo trago de agua pegué. Saqué la cabeza del agua tosiendo y sintiéndome mineralizado para el resto del año. No más sal en mis comidas hasta entonces.

Había un par de kayaks individuales y pude hacer el resto del camino sin El Panzudo. En la segunda parte, pasamos cerca de una piscifactoría en el mar donde casi siempre pueden verse delfines que se acercan por si se escapa algún pez y les resuelve el almuerzo.

No puedo evitar el recado a “La Isla Moho”. Irlanda mola. Lo que me pasa en realidad es que me no llevo bien la diferencia de marketing entre Irlanda y España. En Irlanda los Cliffs of Moher se venden como la octava maravilla. La gente cruza la isla de lado a lado para verlos. No estoy seguro del marketing de los acantilados de Los Gigantes pero:

– Los Gigantes tienen una altura que llega a más de 600 metros frente a la altura máxima de 214m de los de Moher.
– En Los Gigantes puedes navegar en kayak y verlos desde abajo. Impresionantes.
– En Los Gigantes hace sol y los puedes disfrutar a gusto.

Aunque también hay que reconocer que había que torturar y matar a los que permitieron urbanizar Los Gigantes como lo han hecho. Al final de los acantilados está el puerto deportivo y el pueblo y al verlos dan ganas de matar, matar, matar.

Bombones de Bacon

September 5, 2010

Más cosas raras.

La receta la he cogido de este blog
http://garbancita.blogspot.com/2010/05/bombones-de-bacon.html

El experimento éste incluso tiene página en la wikipedia. Claro que eso no tiene por qué significar nada bueno porque, lamentablemente, el pulpo Paul también tiene.

Ingredientes (15 bombones)
– 125g de chocolate 60% Amazonas
– 8 lonchas de bacon
– Molde de bombones
– Papel de cocina

Yo utilicé 200g de chocolate (me sobró un poco) y el Amazonas me lo pasé por el forro. De hecho, sigo utilizando primeras marcas.

Para qué me voy a complicar con el chocolate si por una parte lo voy a mezclar con bacon, y por otra, no es que tenga lengua de trapo, pero para hacer experimentos tampoco me importa mucho que el chocolate sea nada especial.

Preparación

Para hacer los crujientes de bacon utilicé el método de este otro blog:
http://comidoporservido.blogspot.com/2009/10/bacon-crujiente-y-sin-humos.html

Consiste en poner en un plato llano 3 hojas de papel de cocina, sobre ellas lonchas de bacon extendidas y que no se solapen y encima otras 3 hojas de papel de cocina. Se pone en el microondas tal cual 3 – 5 min (depende de la potencia del microondas). En mi caso 4 min. Al terminar, se sacan de entre el papel de cocina y se ponen en otro plato para que se enfríen. Una vez enfriados, molerlos lo más fino posible con el accesorio triturador de la batidora.

Fundir el chocolate al baño maría y una vez fundido echarlo sobre el molde de bombones. Dar unos golpecitos al molde para que salgan las posibles burbujas que pudiera haber e inclinando el molde sobre el cazo del baño maría quitamos el exceso de chocolate. Los huecos del molde deberían quedar a medio llenar. Refrigerar para que endurezca el chocolate.

Volver a calentar el chocolate que queda al baño maría y mezclar bien con el bacon pulverizado. Terminar de rellenar lo que queda de molde con la mezcla y volver a refrigerar.

La foto es mala porque olvidé activar el modo macro.

Comentarios
– Lo mejor de la receta es la forma de preparar bacon crujiente en el microondas. Rápido, limpio y de las pocas cosas que hace bien un microondas aparte de calentar líquidos. Perfecto para añadir a hamburguesas y ensaladas.
– Los bombones en sí no me han convencido mucho.
– La próxima vez, en caso de que la haya, utilizar un chocolate normal y no uno de repostería para fundir, porque una vez hechos los bombones se empezaban a derretir con sólo mirarlos.