Archive for January, 2010

Randy Pausch – The Last Lecture

January 29, 2010

Hacía tiempo que quería ver el vídeo The Last Lecture de Randy Pausch y por fin lo he visto. Creo que lo tendré que volver a ver para pillar todas las cosas que no he pillado, pero aún así me ha gustado.

Por lo visto, la idea de las conferencias The Last Lecture era pedir a los mejores académicos que pensaran en profundidad sobre algo que para ellos fuera realmente importante para luego dar una charla final sobre el tema con un título como “¿Qué sabiduría le gustaría intentar transmitir si supiera que es su última oportunidad?”

Randy Pausch (1960 – 2008) era un profesor americano de informática, interacción hombre-máquina y diseño de la Universidad Carnegie Mellon (¡qué bien copio del Interné!). Su participación en las conferencias The Last Lecture fue en el año 2007 cuando sabía que para él realmente se trataba de su última clase. Tenía un cáncer de páncreas incurable.

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Darwin… ¡Contento Me Tienes!

January 29, 2010

Después de los premios Darwin del post anterior, sigo con Darwin. Empiezo a no tener tan claro que la Teoría Evolutiva y la selección natural existan realmente. Porque no dejo de sorprenderme. Sacado del FailBlog.


A este tío había que darle una paliza por cabrón y otra por idiota.

La noticia es un tanto absurda. El tío lerdo pide dinero, ¡¡¡CERVEZA Y CARNE!!! Supongo que pidió poco dinero y compensó con la cerveza y la carne. O no tenía ganas de bajar al supermercado. ¿Cuál sería la cara del policía cuando el memo éste le dijo que no le pagaban?

La Dieta Definitiva

January 18, 2010

Con la cantidad de libros sobre dietas infalibles, aquí va la verdadera Dieta Definitiva. Con licencia opensource de ésas del Interné. Si consigo algún fan no tengo ninguna duda de que ganará, gracias a mí, un preciado PREMIO DARWIN. Lástima que sólo se entreguen a título póstumo. Pero es lo de menos. Lo importante, participar.

DARWIN AWARDS
A Chronicle of Enterprising Demises
Honoring those who improve the species…by
accidentally removing themselves from it!


Como toda dieta consiste en deshacerse de lo que nos sobra. Pero ahora viene la parte revolucionaria. La clave de la dieta es decidir qué es lo que nos sobra. Qué no necesitamos.

Se empieza por cosas sencillas. Por ejemplo, los riñones. Dos riñones es obviamente redundante. Fuera uno. Encima reducimos a la mitad el molesto problema de “me duelen los riñones”. Ahora nos dolerá uno. En el mejor de los casos.

A partir de aquí ya va todo rodado. La gente vive sin bazo, al cuerno con él. La tiroides. Eso es una cosa abstracta, pero en caso de existir realmente fuera también. La de problemas que he oído que da la tiroides. El hígado. De éste hay que deshacerse sin miramientos. No sólo es una carga muerta sino que encima trabaja contra ti. Tú ahí bebiendo tus copas y el cabrón del hígado dejándose la vida para eliminar el alcohol de la sangre. Si es que encima sale caro.

El páncreas. Esto es otra cosa que ni sé localizar ni para qué sirve. Y encima el nombre es horrible. Fuera. La próstata. Me sobra. No tengo recuerdo de haberla usado jamás. Intestinos. Sobra uno de los dos y además a uno de ellos le sobran varios metros.

Y si del cerebro es verdad eso que dicen que sólo se usa el 10%… Bueno, ahí dejo la idea.

Una vez confeccionada la lista sólo hay que conseguir un médico que nos ayude a deshacernos de todo lo inútil. Sin duda alguna nos habremos librado de unos cuantos kilos de más. Pero nada de tirar los sobrantes. Hay que donar todo lo que sea posible. ¡¡¡Anda y que engorden los demás y se jodan!!!

Ahora, sin tardanza, voy a tomarme la medicación y a cenar una fabada light antes de ensobrarme.

Fake Father Revisited

January 16, 2010

Después de mi primera experiencia como padre suplente con los Triskis, le he cogido gusto a esto de ir a los hospitales pareciendo el padre.

Ayer por la mañana la croqueta tenía fiebre. Por la tarde empezó a toser imitando a un perro. Y ya tarde por la noche no respiraba bien y estaba más caliente que el palo de un churrero. Como el padre no estaba en Madrid mi hermana estaba en casa y llegados al punto de no respirar bien (sobre las doce de la noche) decidió llevarla a Urgencias al Hospital San Rafael para que la vieran. Esta croqueta hace lo que sea por salir un viernes por la noche.

La sala de espera no tenía mucha gente. Había un par de máquinas de comida. La que tenía escrito con letras gigantes “Refrescos” vendía patatas, chocolates y demás porquerías. La de “Sólidos” vendía botellas de agua y latas de refrescos. Confiando en que los que nos atendieran no fueran los mismos que se encargaron de identificar a las máquinas, esperamos nuestro turno.

Tras una primera revisión, la doctora nos mandó a una sala para atender a Jaula. Jaula… Laura… Paula… ¿Qué más da? Con lo que sea se da la vuelta y te mira. La sala tenía 4 camas normales y pusimos a la croqueta en la que nos dijeron. Al cabo de un rato vino una enfermera para ponerle un supositorio y una mascarilla con un aerosol para que estuviera respirándolo un rato. Para abrir las vías respiratorias.

Cuando se acabó el aerosol, volvió la enfermera con unas compresas y una palangana con agua para bajarle la fiebre. Le puso una compresa en cada muslito de pollo, otra cubriendo toda la tripa y una más en la cabeza. Nos dijo que se las fuéramos cambiando cada cierto tiempo porque sobre todo al principio se calentarían rápido y que le fuéramos tomando la temperatura para avisarle cuando bajara de 37.5C.

Allí sobraba mucha cama y era la una y media de la mañana, así que con la excusa de hacerle compañía a Jaula, empecé a hacerme con trozos de la cama hasta que llegó un momento en que me quité los zapatos y me puse a sobar al lado de Jaula. Aparte de acompañar, no estaba siendo de especial ayuda. Entre eso y quedarme sopa en la cama creo que las enfermeras se compadecieron de mi hermana por tener un “marido” así.

Jaula entró apagadilla en el hospital y a esas alturas se estaba convirtiendo en el alma de la fiesta de Urgencias. De repente se puso como una moto. Yo no sé qué tipo de “drogaína” iba en el aerosol (el chute incluso te aumenta el ritmo cardíaco, confirmado por la médico) pero pensaré en volver con “dificultades para respirar” y pedir el mismo tratamiento. Después del trago del supositorio… ¡¡subidón, subidón, subidón!!

Cuando la fiebre bajó, volvimos a que la médico volviera a ver a Jaula. Aquí terminé mi actuación estelar de la noche. Mientras volvían a ver a Paula me senté en un silla y cuando empezaba a vegetar de nuevo vi un mosquito. Los mosquitos me ponen de mal carácter. Seguía siendo tarde y yo seguía cansado. Así que le perseguí con la mirada y cuando le vi posarse en una pared, me levanté tranquilamente y al llegar al mosquito pegué una palmada a la pared (mosquito incluido). Mi hermana no se enteró de nada, pero la médico vio a un idiota palmeando una pared y a partir de ahí no hizo más que vigilarme por el rabillo del ojo mientras atendía a Jaula. No es que haya necesidad de causar buena impresión siempre pero, ¿qué necesidad hay de parecer un loco?

January 12, 2010

Sí señor. Finalmente, y tras sólo tres visitas al ayuntamiento (mía sólo una), vuelvo a ser un puto madrileño empadronado en Madrid, algo que por lo visto nunca dejé de ser gracias a la gran comunicación existente entre la embajada española en Dublín y el ayuntamiento.

Alcanzar este éxito me da fuerzas para afrontar nuevos retos, nuevas aventuras. Quizá, por ejemplo, la renovación del DNI. Me veo capaz de todo. Pero no voy a tentar a la suerte. Descansaré y disfrutaré de lo conseguido.

Un Día en el Circo (II)

January 8, 2010

La baja como residente en Irlanda me llegó adjunta en un email. Un documento Word con la imagen de la hoja de baja escaneada. Entre la rapidez con la que me llegó y la poca pinta de oficial que tenía el documento (cutre, cutre, cutre), pensaba que era un detalle que me lo hubieran escaneado y enviado por email para que lo pudiera tener mientras llegaba el documento oficial por correo normal. Al cabo de más de mes y medio comprendí que el email era todo lo oficial que iba a recibir, así que imprimí el documento Word y se lo dí a mi padre junto con mi DNI para que fuera al ayuntamiento. ¿Cómo privarle de estos momentos con el funcionariado?

– Hola, buenos días. Vengo a empadronar a mi hijo como residente.
– Buenos días. Para ese trámite necesita tener cita, ¿tiene cita?
– No. ¿Dónde pido la cita?
– Llame al 010.

(Jajajajaaaaa, sí otra vez con el 010. ¿Será un número de euro y medio el minuto?)

– Pero ya que estoy aquí, ¿no me pueden dar la cita?
– De acuerdo. Tome este número y espere a que le llamen para darle la cita.

Mi padre coge el número y nada más sentarse, le llaman y le atiende la misma chica de información. Si atiende la misma, ¿a qué viene la chorrada del 010 y de darle número? ¿No podía haberle dado la cita desde el principio? Más material para Fríker Jiménez.

– Hola de nuevo. Quería pedir cita para dar de alta a mi hijo como residente.
– De acuerdo. Déjeme ver.
– ¿Podría ser hoy?
– Ehm… No. Hoy es imposible. ¿Puede el lunes?
– Si no es posible hoy, el lunes está bien.
– Pues el lunes no puede ser.
– ¡Pero si el lunes me lo ha ofrecido usted!
– Pues no puede ser. ¿Qué le parece el martes?
– (¿Es otra pregunta trampa?) De acuerdo, el martes está bien.
– Pues el martes a tal hora.
– Gracias. Adios.
– ¡Espere! ¡No se vaya que se lo tengo que imprimir!
– Vale, vale.

A falta de un tercer día de diversión en el circo, por el momento el balance es de unos cien números para que nos atiendan, cincuenta citas y sigo sin haberles entregado una baja que debía haber entregado la embajada española en Irlanda. No sé lo que ocurrirá el martes pero estoy acojonado. A ver si consigo que mi padre pregunte por la mujer barbuda.

– ¿Es usted la mujer barbuda?
– No, ¿por qué me hace esa pregunta?
– Porque con el circo que tienen ustedes aquí montado, ¡¡alguna tiene que ser!!

Un Día en el Circo (I)

January 8, 2010

¡¡Vivan la burocracia y los funcionarios!! ¡¡Qué momentos nos hacen pasar!!

En el ayuntamiento.

– Hola, buenos días. He estado viviendo 3 años en Dublín, me di de alta como residente en la embajada española allí y ahora que he vuelto venía a darme de alta como residente aquí.
– ¿Tiene cita?
– No
– Pues necesita cita
– ¿Dónde pido la cita?
– Tiene que llamar al 010
– (¿Qué coño hago llamando por teléfono a ningún sitio si ya estoy en el ayuntamiento, pedazo de atún?) Pero si ya estoy en el ayuntamiento… ¿no me puede dar la cita?
– De acuerdo, ¿le viene bien a las 14h?
– Si es necesario que vuelva… Vale.

Casi a las 14h.

– Hola, tengo cita para darme de alta como residente.
– De acuerdo, tome un número y espere que le llamen.
– (¿Para qué me han dado cita? ¿Para qué me da un número ahora?) Vale.

A las 14h sale mi número en la pantalla y me hacen pasar a uno de los puestos.

– (Por n-esima vez). Hola, vengo a darme de alta como residente porque he estado en Dublín 3 años y me di de alta como residente en la embajada de allí. Pero ya he vuelto. (Siento las molestias que les pueda ocasionar mi vuelta, que por lo que estoy viendo son muchas).
– Dígame su DNI, por favor.
– NNN-Z
– Déjeme consultar… Usted no ha sido dado de baja.
– Perfecto, entonces. Buenas tardes y que usted lo pase bien.
– No, no. No puede irse porque la baja desde Irlanda puede tardar tiempo y si llegase ahora, usted se quedaría como residente en Irlanda.
– (¿Más tiempo? ¿Más de 3 años? Entiendo que no llegue nada desde la embajada de Irlanda porque están súper liados con ese horario de 9.30h a 13.30h de lunes a viernes.)
– Tiene que traernos la baja como residente en Irlanda para dejarlo todo bien arreglado.
– Estoy esperando a que me la manden.
– Pues cuando la tenga vuelve y lo dejamos todo bien. Por ahora, le voy a imprimir el volante de inscripción padronal por si lo necesita.
– De acuerdo. Muchas gracias.

A todo esto, fui con mi padre porque si vivo en su casa, tendría que ser él la persona que confirme que eso es así. La última conversación escrita fue con una señora. Lo que no he puesto es que entre ella y mi padre se estuvieron descojonando de mí porque “Claro, se van a otro país y vuelven sabiendo inglés, pero luego no saben hacer nada”. No estoy de acuerdo. Pero lo que sí sé hacer es distinguir un nombre de otro Y NO IMPRIMIR EL VOLANTE PADRONAL DE MI HERMANO EN LUGAR DEL MÍO, ¡¡PEDORRAAAA!! Aunque algo de razón tendrá porque me he dado cuenta un mes y medio después.