Archive for July, 2007

Curguets

July 29, 2007

Allá por enero me dieron una revista de algo español en Dublín. La revista ha estado en el zulo todo este tiempo. Por supuesto, ni la había abierto. Para qué. Es una revista. Ya sé que está llena de letras (y a veces, fotos). Pero, algún día había que tirarla y justo antes la ojeé un poco. Encontré varias recetas y sólo una suficientemente simple como para que me planteara hacerla: Escalibada.

En perfecto inglés cuentan que escalivar (del catalán) consiste en asar al rescoldo del fuego, pero dicen que no se necesita un fuego en casa (lo que me faltaba, montar una hoguera en el zulo), que con un horno y papel de plata puedes hacer el apaño.

Pues bien. Lo primero es que jamás debe seguirse una receta de un plato español escrita en inglés (u otro idioma). No sólo es una chorrada, sino que encima te pasa lo que a mí, que una vez que compro los ingredientes que necesito (pimiento rojo y verde, cebolla, zanahoria y calabacín), y cuando ya estaba en casa, me encuentro con un párrafo justo antes de los ingredientes que dice: “Suelen escalivarse pimientos, tomates, berenjenas, cebollas…”. Entonces… primera pregunta… ¿por qué he comprado calabacín y zanahoria? ¿qué leches estoy haciendo?

Y lo segundo es que había olvidado el calabacín (courgette) cuando ya estaba todo cerrado (a las 19.00h cierra casi todo). Pero cuando se me pone una tontería de éstas en la cabeza, a veces, hasta la hago. Así que volví a salir a por el calabacín.

La primera parada fue en un Spar. Encontré pepinos (cucumber) pero no calabacines y para confirmar que no tenían pregunté al que atendía.

– Do you have /curguets/?

– Sorry?

– /Curguets/ (y no me bajo del burro, porque yo seré español, PERO TÚ ERES INDIO, así que estamos empate)

– What’s that?

– (Pues un calabacín es un calabacín, no me hagas ponerme a pensar cómo te describo uno)

Ahí llega el compañero y dice

– Similar to a /kiucumber/?

– Yes.

– Sorry, we don’t have.

Malditos. Después de escenificar el chiste de

– ¿Ha visto a mi perro?

– ¿Pequeño, negro con manchas blancas y un collar verde?

– ¡¡Sí!!

– Pues no lo he visto.

tuve que seguir buscando otro sitio. Y acabé en el sitio donde compré todo lo necesario para hacer Kimbap.

Pregunté a uno de los dependientes por los calabacines, me llevó hasta dónde estaban, hice un gesto de “¡Por fin!”, el tío se rió y en eso que me saluda el dueño.

Conozco al dueño porque un día quedé con Juan para ver parte del Street Performance Festival que organizaron en Dublín y Juan había quedado con él y su familia en una de las actuaciones. Por lo visto, el tío este era parte de algún tipo de cuerpo de fuerzas especiales en Corea. Como para vacilarle. Me parte el cuello sin pestañear. 🙂

El tío empieza una conversación en plan amable “¿Qué tal? ¿Cómo te va todo? ¿Qué tal está Juan?”, y yo hago lo que puedo para tener una conversación educada. Pero no es fácil cuando ves que se ha rapado el pelo y que aún así tiene zonas de calva total y que, peor aún, le estás mirando las cejas y decidiendo si le están saliendo o se las pinta.

Así que entre eso y que al cabo de un rato, en el segundo silencio incómodo, le pregunto “How are you?” (no sabía por dónde salir y no se lo había preguntado antes) y el tío se queda flipado en plan “Esto a qué viene a estas alturas de la conversación?”, consigo que otra persona más sepa que soy imbécil.

Y como esto fue hace unos días, aclarar que courguettes se dice /curyets/ y que por eso no me entendía nadie; y que la escalivada me salió asquerosa. Si lo vuelvo a intentar (no lo creo) y sale decente, lo pondré.

Tarta de Calabaza

July 24, 2007

En la mítica serie (porque yo lo valgo) de posts fusilados sobre cocina, aquí va otro plagio. La víctima esta vez es Cattz y su receta.

En mi versión he utilizado la mitad de cantidades para los ingredientes, porque la primera vez, utilicé 2 boles grandes para la preparación, y cuando fui a juntarlo todo y sabiendo que físicamente no cabía, lo junté a pesar de todo y rebosó gran parte sobre la mesa de la cocina. E incluso con la pérdida, me seguía sobrando después de llenar el molde hasta arriba, así que incluso tuve que tomar parte cual natillas… Lo dicho, que la segunda vez usé la mitad de las cantidades y son éstas.

Ingredientes

– 750 g de calabaza madura

– 125 g de mantequilla

– 150 g de azúcar

– 125 g de harina

– 3 huevos

– 1/2 lata pequeña de leche condensada

– la misma cantidad (media lata) de leche

– ralladura de un limón

– canela (o vainilla, ¿o las dos?)

Yo no sé cómo es una calabaza madura, así que cogí una de las que encontré en el supermercado. Que por otra parte, no podía ser tan sencillo como pumpkin (aunque eso ya lo empiezo a saber a estas alturas), así que compré lo que tienen, que es Butternut Squash (tócate los pies).

Preparación

Hervir la calabaza con un poco de sal, dejar escurrir varias horas (esto no lo entiendo ni sigo muy al pie de la letra) y triturarla. Añadirle la mantequilla, la leche condensada, la leche normal, la ralladura de limón y la canela y triturar hasta que quede bien mezclado todo.

En otro bol, montar las claras a punto de nieve. Cuando estén, añadirle intentando no bajar demasiado las claras, el azúcar y cuando esté bien mezclado todo, las yemas. Una vez hecho esto, añadir la harina y terminar de mezclar.

Mezclar lo de ambos moldes y ponerlo sobre una fuente engrasada con mantequilla. Poner al horno, previamente precalentado, a 150 grados durante 1h (en realidad, hasta que se pueda pinchar con un cuchillo y sacarlo limpio).

Resultado

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Comentarios

A mucha gente no le gusta la calabaza, pero los comentarios de las víctimas que han probado esta tarta son MUY POSITIVOS. Y a mí esto de tartas un poco distintas, me gusta mucho.

‘Alarmeando’ la Ciudad

July 11, 2007

Si algo sobra en Dublín son estúpidas alarmas en las casas. Siempre hay alguna sonando y dando por saco. Es tan normal que nadie les hace caso. Yo creo que las activan para llamar la atención. Pero ya no consiguen ni eso. Y a mi pesar, aporté mi granito de arena.

Por motivos que no vienen al caso, el botón rojo de la alarma antirrobo fue pulsado y dio lugar al festival de luz y color. Bueno, para ser sinceros, sólo al festival de sonido. Al menos cienes de millones de decibelios. Como poco.

¡¡Cómo suena la castaña de Fizer Price!! ¡¡Parecía tonta cuando la compramos!! Sonaba tan fuerte, que pensaba que se me caían las orejas. Lo mejor de todo es, ¿¿por qué suena tan fuerte DENTRO DE CASA?? ¿¿Lo suyo no es que suene fuera?? ¿¿Es que no se puede robar tranquilamente mientras la alarma suena FUERA DE LA CASA?? ¡¡Qué incómodo debe ser robar así!!

Después de los primeros momentos de desconcierto y de confirmar que era mi alarma (jujujujuuujujuuuu la locura no tiene cura… jujujujuuujujuuuu), me acerqué al teclado que tiene y, fruto del nerviosismo inicial, empecé a pulsar botones poco menos que aleatoriamente. Viendo que aquello no iba a ningún lado, hubo que plantearse que lo que sonaba era agradable musiquita, asumir que eso podía ir para largo, y empezar a leer las escuetas instrucciones que vienen en el interior de la tapa del teclado y seguir intentando desactivarla con la combinación que HAY ESCRITA CON LÁPIZ EN LA PROPIA ALARMA. Al cabo de un rato de concierto “bakaluti”, vi que aquello no prosperaba, así que cogí el móvil y llamé al landlord para explicarle una vez más que su tenant es gilipollas. Evidentemente, salí de casa, porque en el bedsit “había mucho ruido”.

Y en la calle no era mucho mejor (la muy puñetera alarma también da a la calle, no sólo al interior de la casa), así que tuve que apartarme un poco de casa antes de llamar. Llamo al landlord y me salta la grabación de que el número no está disponible. Viendo la situación ya estaba yo otra vez haciéndome caquita. Espero que esto se acabe algún día. Vuelvo a llamar mientras pienso en cómo explico yo la situación a los vecinos y si la cosa se pone mal, ¿¿dónde duermo yo?? ¡¡Porque en mi casa ni con tapones!! (la idea también se me pasó por la cabeza).

A la segunda llamada, me coge el teléfono y le explico lo inexplicable. Me dice que si no me sé la combinación y le digo que no, que nunca uso la alarma Y QUE ÉL NO ME LA HA DICHO. Me responde que pulse el código que me da y que le diga si se para. Le contesto que estoy fuera de la casa por el ruido y que espere que vuelva a la primera fila del concierto. Pongo la clave y la serenata no para. Lo intento varias veces y la alarma que “if you want rice Catherine”.

Le comento al landlord que nada de nada y me dice que estará en mi casa en 20 minutos. ¡¡¡20 minutos!!! ¡¡¡Y cuando me quedé tirado fuera de casa tardó 2 horas y media!!! Cabroncete… Tenía que haberle pedido que trajera pastis y botellas de agua dada la naturaleza de la música…

Demasiado ruido para esperar dentro de casa, así que salgo fuera y al poco de cerrar la puerta se para la maldita alarma. Ahhhh. ¡¡Qué descanso!! Vuelvo a entrar en casa y al ver que puede que se haya callado definitivamente, llamo de nuevo al landlord para decirle que el concierto ha terminado y que puede que él sólo llegue a los bises. Le pregunto si la alarma ha parado definitivamente o si es un descanso para tomar aire y luego hay más. También le pido perdón y termino la llamada esperando que no me eche del apartamento.

Al final, la alarma estuvo sonando unos 5 ó 10 minutos. Difícil de calcular en estos casos. Cuando te lo pasas bien, pierdes la noción del tiempo, ¿¿no te digo?? Y durante todo este tiempo, NADA, ni un vecino, ni nada de nada. No me lo puedo explicar. ¿¿Las alucinaciones pueden ser tan reales??

Risotto de Champiñones

July 8, 2007

Como ya les dije a Bea y Txema, que aunque sean catalanes también son personas 😆 , aquí fusilo de mala manera su post sobre cómo hacer un risotto de champiñones bastante aparente utilizando únicamente el microondas. Como son un par de culos inquietos, su blog está muy bien para ver lugares que visitar en Irlanda, entre otras cosas.

Advertencia: no utilizar el microondas para cocinar ningún otro plato, a riesgo de conseguir lo de siempre: MIERDA.

Añadiendo este nuevo uso a los de calentar la leche del desayuno, descongelar comida y hervir agua, quedan completadas todas las posibles funciones de un microondas.

Ingredientes:

– 125 gr de arroz para risotto (arborio o carnaroli). Esto lo he copiado y no tengo ni idea de lo que es, pero encontré el tipo arborio en un supermercado normal por casualidad. Y su precio es el de un arroz normal, o al menos a mí no me llamó la atención el precio.

– 1/2 cebolla

– 25 gr de mantequilla

– 400 ml de caldo de verduras (agua con una pastilla de caldo disuelta)

– 10-15 champiñones

– 50 gr de parmesano rallado

– 2 ingredientes más que me he cargado (un chorrito de vino blanco y azafrán)

Preparación:

Coger un bol grande para toda la preparación. Debe ser grande por el espacio que ocupan los champiñones (ahí, fusilando hasta la advertencia). Fundir la mantequilla (unos 30 segundos de micro). Añadir la cebolla muy picada, revolver bien y al micro 2 min. Agregar el arroz, remover bien y al micro 1 min. Añadir el caldo y otros 8 min (a mitad del tiempo, revolver un poco para hacer esto como más interesante). Cortar los champiñones en finas láminas y agregarlos, revolver y al micro otros 7 min (a mitad del tiempo volver a remover por lo del interés comentado anteriormente). Añadir el queso, revolver y tapar el bol 5 min. Fin. Se supone que la cantidad es para dos personas.

Todo está hecho con el microondas funcionando a plena potencia, que en el caso del mío no debe ser nada del otro mundo…

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Y aprovechando que estoy escribiendo, también pongo el kit de sobremesa para los sábados y domingos. La culpa de volverme tan exquisito es de la Triskis Family.

Cafetera italiana Bialetti. Whisky Bushmills, que es para poner sólo un poquito, ¿eh? Nada de pillarse una castaña (al menos no a esas horas). Y unas trufas con alto porcentaje de cacao.

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Por cierto, Bushmills es un pueblo de Irlanda del Norte que da nombre a la destilería de whisky en activo más antigua del mundo y que está a 3 km de la Giant’s Causeway, lugar de interés turístico.