Choque de Culturas Gastronómico

Si no lo he dicho antes, lo digo ahora. En mi trabajo unos cuantos son de Israel. Y el tema de la religión no es algo que les quite el sueño. A todos excepto a dos que además son matrimonio. Y no es que sean unos radicales. Simplemente, cumplen con las normas impuestas por su religión, especialmente en lo que respecta a la comida. Y entre otras cosas, como marisco, tienen prohibido comer cerdo. Y aquí es donde deja de ser una religión y pasa a ser ser una putada. Ni jamón serrano, ni morcilla, ni un montón de cosas… MMMmmm, qué hambre!! Y qué vida más triste están llevando!! Porque eso no puede ser vida ni nada…

Hace poco, este matrimonio (joven, con un par de hijos muy pequeños) estuvo unos días haciendo turismo en España. Y la preparación del viaje era todo un espectáculo.

– PORK!! Spanish people only eat pork!! Everytime, everywhere!! All their dishes have pork in some way.

Y yo, a la vez que me partía de risa, pensaba que el tío era un exagerado. Además, si yo viajo a un país (cuando viaje), una de las cosas que más me atrae es la gastronomía. La de cosas que se han perdido.

Por otra parte, cada vez que alguien de la oficina viaja por motivos laborales o de placer, suele traer algún chocolate que deja sobre una mesa para luego enviar un mensaje a todo el mundo al grito de “Chocolates in the usual place”. Hace poco hice un viaje relámpago a España, en el que pude decir “Hola” a mi familia y por los pelos “Hasta luego, nos vemos en la próxima”. Y si me ocurrió traer Mantecados de Portillo por traer algo distinto y porque no se me ocurrió otra cosa que fuera sencilla de comer (nada de platos, tenedores, …), ya dividida en porciones y fácil de llevar en un avión.

Una vez que mandé el mensaje de “NOT chocolates in the usual place”, y los fueron probando, alguno me preguntó de qué eran y tal. Busqué el enlace anterior y es entonces cuando descubrí que quizá el tío no exageraba. Quizá usamos el cerdo para todo, todo. Porque uno de los ingredientes es manteca de cerdo. Cerdo hasta en el postre.

Vamos, que el tío y su mujer, se han saltado sus preceptos sin haberse dado cuenta. Y gracias a mí. Como colega, no tengo precio… 😀

Y si encima, un rato antes la conversación fue:

– Do you like them?

– Not really. Too sweet.

Pues qué le vamos a hacer. Para gustos, los colores. No es obligatorio que gusten. Pero comer cerdo sin saberlo y encima no disfrutar… Eso ya tiene tela.

Desde luego, yo no dije nada. Bueno, a Juan se lo comenté y estuvimos descojonándonos de la risa. Si es que lo vimos muy claro. Día del juicio final por la tarde. El tío de la oficina llama a la puerta del cielo / infierno y le abre la puerta el mismo diablo.

– Buenas. A ti te estaba esperando yo. Hala, vente conmigo que soy tu nuevo mejor amigo.

– No puede ser!! Tiene que ser un error!! Y mi mujer?? No la veré nunca más??

– No te preocupes, que a tu mujer la vengo a recoger más tarde…

La verdad es que si lo llego a saber, compro otra cosa o les aviso, porque me caen bien, pero una vez que ha ocurrido… Ojos que no ven… leche que te das…

Lo tomaré como una especie de venganza por haberme vuelto chocoholic con tanto chocolate y tanta tontería en la empresa. No recuerdo haber comido tanto chocolate en mi toda vida. Porque desde que estoy en esta empresa, el chocolate se ha vuelto una necesidad hasta el punto de que acabo de salir a la calle única y exclusivamente para comprar nutella y unas galletas donde untarla. Y ES EL PRIMER BOTE DE NUTELLA QUE COMPRO EN MI VIDA (lo que no significa que no la haya comido antes). Y he recordado por qué nunca antes la había comprado. Eso ni es chocolate ni es nada. Valiente porquería!! Ahí se queda hasta que me vuelva otro ataque de chocolate.

6 Responses to “Choque de Culturas Gastronómico”

  1. Alfonso Says:

    Que no se enteren que han comido nada con cerdo. De verdad. No tienes ni idea.

  2. theearlybird Says:

    En realidad, no me enteré yo del ingrediente demoníaco. Me llegó un email de respuesta al enlace de la receta con “Manteca de cerdo? No se lo digas a Y ni a A”. Y yo contesté “Y qué pasa con el resto?”. La respuesta fue “El resto son incrédulos” (es que está aprendiendo español).
    Por lo que a mí respecta, fuera de las 3 personas que lo sabemos, nadie más se va a enterar. En cualquier caso, si lo descubren (poco probable), afirmaré sin pestañear que los que traje están hechos con mantequilla… 😈

  3. HernanKowalsky Says:

    la verdad sabiendo que era comida de españa y ademas si ellos mismos dicen que todo lleva cerdo en españa, es culpa suya por fiarse de ti😄

  4. Patrick Ryan Says:

    Vaya, ¡que bomba! Cerditos también en el postre, ya es raro que no les ganemos a los americanos la carrera del colesterol y del sobrepeso. De todas, me parece muy mal que una religión prohíba comer cerdo a éstas alturas, ir a sitios como Ávila y no probar cochinillo, eso es una aberración😉

  5. Alfonso Says:

    Jejeje, la verdad que yo lo digo porque no te acusen de nada. Por mi que se jodan, y que se coman una de estas y que lo disfruten:

    Bacon-wrapped-shrimp…

  6. theearlybird Says:

    Hernán: Completamente de acuerdo. Sobre todo en lo de “la culpa es suya por fiarse de tí”, juasjuasjuasjuas.

    Patrick Ryan: Respecto a la carrera del colesterol y el sobrepeso, estamos en ello. Al menos, ponemos “toda la carne en el asador”, y en el obrador, y donde haga falta. Viva el cerdo!!! No saben lo que se están perdiendo por no comer cerdo y otras cosas. Y los que lo saben, es muy probable que no dejen de pecar. Como las pipas, una vez que empiezas no puedes dejarlo.

    Alfonso: Ya sólo el enlace debe ser pecado… 😉

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