Archive for the ‘Irlanda’ Category

Puñetera

May 11, 2008

Grrr…

2.30h de la mañana. Últimamente apenas salgo de pubs. En realidad hace mucho que no salgo de pubs. Pero hoy he salido.

Y ahí estábamos haciendo… haciendo… ahí estábamos (yo en un pub no hago realmente nada), cuando aparece un grupo de cuatro chicas y una de ellas me parece atractiva.

Seguimos haciendo “lo que se hace en un pub”, que suele consistir en gritarse frases cortas al oído entre los amigos mientras se bebe cerveza pagada a un precio desorbitado. Evidentemente algo hago mal, porque los pubs están a reventar finde sí y finde también. Y entre coñas y no coñas conmigo y eso de que una me parece atractiva y teniendo en cuenta lo parado que soy, uno se acerca a ellas y les empieza a hablar sobre vete tú a saber qué.

Salimos a fumar (o, en mi caso, a acompañar a los que fuman). El grupo de chicas salen a fumar y vuelven al mismo sitio en el bar, así que tan mal no olemos porque hay más sitio en el bar.

Mis amigos se empiezan a ir y teniendo en cuenta que ya he hablado algo con ellas, que hace mucho que se me pasó el arroz y que ya va siendo hora de que yo también haga el idiota, y con lo único en contra de que JAMÁS he “entrado a una tía”, voy a la que me parece atractiva y poco más o menos le pregunto si quiere tomar un café conmigo otro día. Atención a lo que es “entrar a una tía de forma agresiva”, ¿verdad? Si es que como acosador no tengo precio…

Pues la respuesta antes y después (dos veces) de hablar sobre lo que ella y lo que yo hacemos en Dublín, es que no me lo tome a mal, pero que no está muy receptiva, que está muy contenta con su trabajo y con el deporte que hace nadando (¡!), pero que me den.

Joder. Qué respuesta más estúpida. Prefiero un “que te jodan”.

Una pena, porque después de hablar con ella me seguía gustando.

Cuando los planetas se vuelvan a alinear de alguna forma poco frecuente, igual vuelvo a salir de pubs y hasta a “entrar a una tía”.

Lo dicho, GRRR…

(ESTO ES UNA GILIPOLLEZ DE POST)

The Cliff Walk Bray To Greystones

April 27, 2008

Greystones es un pueblo costero a poco más de 30 km al sur de Dublín. Es la última parada del DART. La parada anterior es Bray. Y por lo visto, hay un largo y bonito camino con los acantilados al lado para ir andando de uno a otro.

Cómo debe hacerse este camino está perfectamente explicado por un payo ránger en otro blog más.

Yo acabo de leer ese post tras volver de la caminata, así que ahí va otra TheEarlyBird Experience.

En el post se recomienda un sentido, pero yo hice el otro. Qué le vamos a hacer. Salida en Bray y llegada, a duras penas, a Greystones.

La salida prometía. 14 grados (perfecto) y prácticamente ausencia de viento pero unas pedazo de nubes que para qué las prisas.

Lo primero es subir la colina Bray Head.

Cima conseguida sin ayuda de botellas de oxígeno ni porteadores. Vista de Bray desde allí.

“Sospecho” que hay que volver a bajar para coger el camino hacia Greystones, pero como no quería bajar y volver a subir si estaba equivocado, pregunté ahí si podía llegar a Greystones andando desde allí mismo. Me dijeron que sí, así que me puse a andar hacia Greystones.

Sin problema. Con un chubasquero, el sobre-pantalón para lluvia de la bici en la mochila, pilas en el MP3, tres rebanadas de pan, un trozo de queso y dos manzanas (todo un festín, pero es que salí a andar a la hora de comer)… ¿qué más se puede pedir?

En la caminata me llovió un par de veces de forma suave y otras dos más fuertes y duraderas. Algún rayo de sol también hubo. Normal para el clima irlandés (excepto la casi ausencia de viento).

Como no podía ser de otra forma, al cabo de un rato andando, me perdí. El camino “principal” llegó a una puerta con candado y lo de saltarla y seguir “a saber dónde”, no parecía una buena opción en el momento, así que vuelta para atrás y probar otro camino.

Pero como no había ningún camino claro, pues a campo través directamente hacia Greystones. Al fin y al cabo estaba a tiro de piedra.

Al final conseguí salir a una carretera privada gracias a que la puerta a la misma estaba abierta (debe haber más pringados andando por la zona).

Muy bueno el aviso. Una pena haberlo encontrado al salir de la zona y no antes.

A partir de ahí, un rato largo andando, llegada a Greystones y coger el Commuter de vuelta al centro (por lo visto mi ticket de DART servía para coger un tren y volver rápida y cómodamente, porque no paró en casi ninguna parada).

Al final hice unos 8 km en unas tres horas y media. Un fenómeno. En cualquier caso, el camino está muy bien. Igual es mejor que el oficial, aunque más cansado.

Y sin nada que ver con lo anterior, he visto PERSEPOLIS de Marjane Satrapi y es una película cojonuda.

Breadcrumbs… BREADCRUMBS!!!

April 11, 2008

Esto es un español, un indio, un negro (de procedencia desconocida) y un irlandés (presunto, que esto de presunto está muy de moda por aquello de ser políticamente correcto, no herir sensibilidades y no levantar falsos testimonios o algo así, jejjeeejejee), en un supermercado y va el español y le dice al indio…

- Where can I find breadcrumbs?

- What?

- Breadcrumbs, /bredcrams/

- Sorry?

- /breeeedcraaaams/

- A burguer?

- (Y yo que pensaba que tenía un oído de madera) No. /breeeEEeEeeedcraaaaaAAAaaAaams/

- What’s that?

- O_O Bread broken in small pieces (tiny pieces me hubiera quedado muy aparente)

- Let me ask one of my colleagues

(Aquí entran en escena el negro de procedencia desconocida y el presunto irlandés).

- Breadcrumbs.

- We don’t have that.

- … … … (No sé si atreverme) … … Do you know what is it?

- No

AHORA SÍ. ¿DÓNDE COÑO ESTÁ LA CÁMARA OCULTA?

Pero coñojodermecagoentodo, ¿cómo no vas a saber lo que son breadcrumbs en Irlanda? Pero si en este país, cualquier pescado / verdura / lo que sea que se precie, lleva un loooooovely breadcrumb coating. ¡¡Lo pone en el propio envase!! (Bueno, cuando no está “enmantequillado” hasta las cejas)

En este momento, la “reunión” informal de los breadcrumbs tenía ya demasiados miembros, así que ha salido la vena de líder que no tengo y les he dicho

- Don’t worry, probably I’m wrong. (Anda e iros a cagar los tres, cabrones… Y como alguno de vosotros me pregunte que si lo que quiero son burguers, voy a responder que sí, y cuando lleguemos a las burguers, voy a coger varias y se las voy a meter por el orificio de salida al listo de turno, que ya está bien con el cachondeo)

Esto me pasa por hacer el paleto e ir al Tesco que han abierto al lado del zulo el mismo día que lo inauguraban…

Y también creo que dejaré de tomar café tras café, porque como un día se me ocurra abrir la boquita, y teniendo en cuenta que no tengo media leche, me la van a partir en el mismo momento. Bueno, suponiendo que entiendan mi fluent English, jijijijiiiiiiii

(Por cierto, el mariquita de la TV acaba de decir Lansaroti refiriéndose a Lanzarote)

¡¡Lavadora!!

April 9, 2008

La lavadora del zulo, marca POWERPOINT (otro motivo para odiarla), hacía tiempo que estaba más para allá que para acá. No sé por qué demonios se seguía aferrando a la vida de esa manera la muy puñetera.

El funcionamiento que tenía desde que la conocí consistía en un programa de lavado único que duraba dos horas. Eso es amor al trabajo. Aún agonizando, las dos horitas dale que te pego con la ropa no se las quitaba nadie. Y tampoco es que hiciera un trabajo destacable.

Por otra parte, estaba el cajón para jabón y suavizante. Tres compartimentos físicos, pero sólo uno funcionando. Menos mal que era el del jabón para el lavado. Ahí iban el jabón y el suavizante. “Mamá rasca”… la niña del anuncio no sabía lo que es rascar.

Al final, un día empezó a perder agua durante el lavado y pude llamar al landlord para decirle que la lavadora tenía una fuga, con la esperanza de que le diera la puntilla. Y después de unos días de espera, el landlord se pasó a arreglarla. Porque el landlord del zulo arregla lo que le pongas por delante. Así viene siempre con las manos más negras que los cojones de un grillo. Esto es cierto, igual de cierto que el hecho de que me caiga bien aunque a veces desaparece y no hay forma de localizarle.

Con toda confianza se pasó por el zulo mientras yo estaba en el trabajo (eso es algo que por el momento me da exactamente igual) y la reparó. Me llamó y me dijo que estaba arreglada. Cuando volví y la ví, pensaba que estaba alucinando. Por lo visto, mientras siguiera con el mismo landlord, y eso no iba a cambiar, esa lavadora me iba a sobrevivir aunque yo viviera varias vidas.

Le había puesto en la junta del tambor con la puerta un parche de masa de lo más “rústico”, es decir, cutre. Y yo no sé qué más abrió de la lavadora, pero tenía ligeros chorretes de porquería por delante.

Tengo otra foto de la lavadora entera, pero me da vergüenza ponerla. Porque todo tiene un límite… y yo soy muy limitado… O_o

Así que me puse a probarla. La puse en marcha mientras fregaba los platos y cuando terminé, miré si había cargado agua en el tambor. No parecía tener agua ni tampoco que el programa avanzara, así que avancé el programa manualmente. Y cuando se movió el tambor, descubrí que si había agua. TODO EL TAMBOR LLENO DE AGUA HASTA ARRIBA. No sabía si había fuga de agua, pero desde luego la lavadora empezaba a estar jodida de verdad. Luego comprobé que seguía perdiendo agua. Y cuando empezó con las convulsiones durante el centrifugado dudaba entre salir corriendo, llamar a un médico o coger una silla para lavadoras e intentar domarla.

Así que volví a llamar al landlord con las novedades del arreglo y suponiendo que iba a haber un nuevo parche sobre el anterior o alguna otra sorpresa. No parece éste un tío que se rinda ante los retos. Sobre todo cuando el que tiene la lavadora rota es otro.

Y hubo sorpresa. Me dijo que me pondría otra. Eso me pareció entender por teléfono. Así que cuando por fin le vuelvo a localizar, me dice que está saliendo el zulo y que lo de la lavadora está arreglado. Que hoy mismo podría volver a lavar. Hablaría de volver a lavar con lavadora, porque al menos he hecho una lavadora a mano.

Me he debido de quedar blanco intentando imaginar lo que me esperaba al volver al zulo. Pero al final resulta que sí le entendí bien y que tras el suspense, tengo una pedazo de cacho de lavadora – secadora que desentona absolutamente con el resto del zulo.

Empieza una nueva era. La era de la ropa suaaaaave. Y la de no montar un campamento en el zulo cada vez que lavo las sábanas y tengo que secarlas.

Por cierto, como no dice cuándo viene, le debo el alquiler de este mes, que le pensaba pagar cuando se pasara por lo de la lavadora porque no se lo pude pagar en su momento. Pero el tío pasa de mí hasta para cobrar y lo de hacerle una transferencia no parece ser un tema que avance. De todas formas, así me aseguro verle una vez cada… cada… bueno, una vez cuando sea.

Kilmainham Gaol

March 31, 2008

Kilmainhman Gaol es la mayor cárcel de Europa fuera de uso. Está situada a 3.5 km del centro de Dublín (Inchicore Road, Kilmainham, Dublin 8 ) y recoge buena parte de la historia de Dublín e Irlanda desde los años 1780 hasta los 1920. Fue utilizada como cárcel civil unas veces y otras como cárcel con fines políticos alojando a los principales personajes de los distintos levantamientos por la independencia irlandesa. Especialmente recordada por ser donde fueron ejecutados los 14 líderes del Easter Rising de 1916.

Básicamente se compone de dos alas. El ala este o victoriana es una zona amplia y luminosa fácilmente reconocible por haber sido utilizado en el rodaje de varias películas como In The Name Of The Father, Michael Collins y The Italian Job entre otras.

foto-0175.jpg

En la cárcel en general hace bastante frío y en este ala suele haber un silbido del viento contra el tejado que acojona bastante. Y ése es el ala amable.

Aún así, pueden verse cómo algunos presos grabaron la parte superior del marco de sus celdas con cosas como “To Let” o “Carndonagh Hotel”.

foto-0176.jpg

foto-0177.jpg

El ala oeste se compone de una serie de pequeñas y oscuras celdas oscuras donde fueron retenidos los 14 líderes antes de su ejecución.

foto-0178.jpg

Las ejecuciones se realizaban en el Stonebreaker’s Yard

foto-0179.jpg

Y aquí una foto de una carta de despedida de uno de los ejecutados por el Easter Rising.

foto-0180.jpg

¡Que Vienen Los Indios!

February 27, 2008

En realidad es “que vienen los hindúes”, pero eso no vende ni la mitad. Y yo estoy aquí por dinero.

La cuenta / sección / departamento irlandés de la empresa en la que trabajo se dedicaba al desarrollo y mantenimiento de unos pocos módulos de una aplicación grande. Ahora la empresa ha decidido que los componentes son ya maduros, que se los llevan a la India y que nos encargaremos de otra aplicación totalmente distinta.

Con lo de componente maduro, aún estoy decidiendo si se refieren a que ha conseguido cierta estabilidad y tiene menos fallos o a que está tan maduro que no le queda nada para empezar a romperse por todas partes y empezar a chorrear pringue.

Así que todos en general y algunos en particular estamos en un proceso de transferencia de conocimiento de dichos componentes. Para ello, han venido 4 hindúes a recibir esta transferencia. Yo creo que es un marrón para ellos, pero menos formación tuve yo (y así estoy viéndolas venir).

Se ha dividido “el conocimiento”, juasjuasjuasjuasjuas, en un montón de presentaciones que se les expondrán durante 6 semanas para que lo flipen en colores.

Y dividiendo, dividiendo, a mí me ha tocado de momento preparar y más adelante presentar alguna de ellas. Y por si fuera poco y debido a mi gran conocimiento de la aplicación (o porque no había otro), me han asignado a uno de ellos como buddy para que le explique un poco los procedimientos que seguimos y me pregunte las dudas que pueda tener. Contestaré a sus dudas con las mías. Esta batalla la tengo ganada. Veremos qué pasa con la guerra.

Como introducción, el otro día estuve una hora con él intentando hacer algo sencillo. Intentando, porque en esta empresa, cualquier chorrada se convierte en una odisea.

Y no tenía yo bastante con tener que mal hablar en inglés sobre algo que no conozco, que encima resulta que los hindúes afirman con el mismo gesto de cabeza con el nosotros negamos. Y hacer el paripé mientras el tío no para de mover la cabeza “afirmando” que entiende cuando yo interpreto un insistente gesto de NO, complica mucho cualquier intento de concentración para decir lo que sea.

Cuando me dí cuenta de esta diferencia cultural, no sabía si seguir hablando, ponerme a reír o a llorar. ¡¡Tío!! ¡¡Deja de mover esa cabeza tuya que me estás mareando!!

Además, teniendo en cuenta el ejemplo que me ha tocado para enseñarle los procedimientos que usamos y mis dotes pedagógicas, no necesita mover la cabeza para ningún lado. Yo estoy seguro que no se entera de nada. Porque lo que le cuento ni siquiera debe tener mucho sentido.

Con este éxito, en los momentos en los que no están asistiendo a una de las presentaciones, yo me quedo muy quieto en mi escritorio en un intento por mimetizarme con el entorno y ocultarme de mi nuevo mejor amigo laboral y de sus posibles preguntas.

Yo entiendo que hablan entre ellos y que ahora mismo, soy el que menos seguridad les da a la hora de hacer preguntas. Así que lo mejor va a venir cuando llegue el día de mi primera presentación y me vean aparecer por la puerta. Con toda seguridad voy a asistir a un espectáculo que poca gente ha visto antes. Ver como 4 hindúes morenitos se quedan más pálidos que las paredes de un hospital. Claro que después de eso, y tras dos frases, ellos verán como me desmayo yo.

Lo que no saben es que la primera presentación es la que tengo más o menos preparada. Para las otras, estoy pensando seriamente contratar a unos payasos y una cabra. Mientras ellos actúan, yo estaré en un discreto segundo plano con un aro en llamas haciendo que la cabra pase a través de él.

Haciendo Oído

February 23, 2008

Tras volver de las vacaciones de Navidad llevaba unos días preguntándome “¿Qué coño hago yo en Irlanda?”. Pregunta recurrente donde las haya, por otra parte. Sigo en Dublín porque el balance no deja de ser positivo. La experiencia de vivir en otro país, la gente que he conocido y que vale un montón, el trabajo que no deja de ocupar cinco días por semana en la vida de cualquiera (incluso en la vida de una estrella como yo) y que por ahora está mejor valorado que en España porque en España sobran titulados, buscarme la vida por mi cuenta (sin especiales complicaciones), … Pero cuando dejas a tu familia en España, incluyendo las estúpidas discusiones diarias en las que tanto aporto, encontrarte en otro país te deja un poco descolocado. Solo, en cierta forma. Y eso que sólo estoy a dos horas y media en avión. Y que tengo cada charla por Skype…

Hoy al salir del trabajo, había decidido hacer un poco de ejercicio e ir en bicicleta a un supermercado que hay a unos pocos kilómetros del centro de Dublín. Sólo necesitaba una excusa para hacer un poco de ejercicio. Porque si no tengo una “excusa”, hay cosas que me cuesta hacer.

Al final, he comprado un par de chorradas, y ha anochecido. Ir al supermercado ha sido fácil. Viento a favor. Pero la vuelta… ¿Por qué no apagan el maldito ventilador en esta isla? Da igual. La idea era hacer un poco de ejercicio y mientras no pinche, tardar un poco más no me importa.

Y volviendo por el camino que bordea el mar, la bahía o lo que demonios sea (lo que sea o como se llame no es algo que me preocupa, la INcultura general es algo que tengo superado hace tiempo), he visto el puto Dublín con todas sus lucecitas y la verdad es que me ha gustado. Y me he dado cuenta que eso que estaba haciendo aquí, pedalear al lado del mar al salir del trabajo, es algo que no podría hacer en  Madrid. Que si quieres empeñarte en que estar en el extranjero es un sufrimiento, lo consigues. Pero no es así. Es febrero, se supone que invierno, y he ido pedaleando al lado del mar con nada más que un fino chubasquero que llevo siempre por si llueve (siguen sin avisarme cuando eso sucede) y porque mantiene bien el calor una vez que empiezas a moverte (si te quedas quieto, estás jodido). En la mochila llevaba una hogaza de pan hecha el mismo día y cortada en rebanadas que está riquísima (con la máquina de cortar el pan he estado a punto de montar uno de mis numeritos). Aquí no busques barras de pan, pero hogazas de pan hay muchas y de distintos tipos. Y muy buenas.

Irlanda no es perfecta. Ni mucho menos. Pero la verdad es que está muy bien.

Y en eso estaba, cuando llegando al centro, he dejado el carril bici porque en esa zona es una porquería pintada en la acera y me he puesto en la carretera / calle. Porque ésa es otra. Pintar un carril bici en la acera no hace desaparecer a los peatones que andan tranquilamente por ahí. Y pintarlo en la calle queda precioso. A partir de ahí hay un par de detalles. El primero es que los coches lo respeten. A veces no es posible, porque pintar un carril no hace la calle más ancha para el carril de coches. Y el segundo es que, como el carril bici está pegado a la acera, no hay alcantarilla o bache que no te tragues.

Y según pedaleaba, me ha adelantado un autobús FUERA DE SERVICIO cuyo conductor ha abierto las puertas con el único propósito de gritarme:

- Asshole!!!!!   (Vale, no es una frase elaborada, pero la he pillado)

Supongo que por ir por la calle, teniendo un carril bici en la acera (carril entretenido por el juego que da esquivar peatones). Y una vez más he tenido una respuesta rápida. Respuesta mental y como poco, un minuto después del adelantamiento:

- Shut up or run over me, fucking baaaaastard!!!! Caaabrón!!!!

Tecleando

January 14, 2008

Pedazo de cacho de descubrimiento en Windows… ¡¡Por fin las teclas de mi portátil escriben lo que tienen escrito sobre ellas!! ¡Y más! El funcionamiento del teclado ha quedado casi exactamente (nada es perfecto) como tanto deseaba y tan poco había investigado. Y sin virguerías informáticas. ¡¡Sólo un poco de sentido común!! El que por lo visto tanto me falta…

Todo comenzó un lluvioso día que… Bueno, en realidad lo único que pasó fue que me compré un portátil y teniendo en cuenta que en el trabajo usaba un teclado inglés y el mío era español, me estaba volviendo loco (ya será menos), así que lo pedí con el teclado inglés. Al final, el artista que me atendió en DELL me puso un teclado americano en el pedido, pero no hay problema porque no sé distinguir un teclado de otro, así que puede estar tranquilo. Por mi parte, no habrá quejas. Incluso me gusta más el americano. Y no sé cómo es el otro, pero ya le he cogido cariño a éste. Aunque ahora que lo pienso, no estoy seguro de lo que tengo por teclado ni me importa.

La única vez que intenté algo al respecto fue hace unos meses. Busqué por Internet algún pequeño programa que dejara reconfigurar determinadas teclas para que escribieran determinados símbolos. La curiosidad me duró un par de días (ahí es cuando conseguí el premio a la tenacidad) y no conseguí nada satisfactorio. Al menos para mí.

Y hoy me ha dado por probar combinaciones de idioma y de teclado en el Panel de Control de Windows. Tras millones de combinaciones, concretamente tres, he dado con la adecuada y se me han saltado las lágrimas. La combinación ganadora ha sido, Idioma Inglés (Irlanda) y Teclado Estados Unidos - Internacional y la combola el 6. Por ejemplo. Lo escribo porque se me olvidará. Seguro que es mejorable, pero esto de buscar los símbolos que necesito en las teclas, en lugar de aporrearlas todas e ir viendo lo que sale en pantalla, es una sensación indescriptible.

Poner acentos, diéresis, escribir eñes, abrir interrogaciones y exclamaciones… ¿Qué más da si luego no las uso? De momento, ahí están. Y para los acentos, incluso me parece más cómodo que en un teclado español. áéíóú ÁÉÍÓÚ ¿¡ ü ñÑ. Ahí queda eso. Descubrimiento amortizado.

Después de este exitazo, me veo con fuerzas más que suficientes como para abordar nuevos y desafiantes retos. Ahora mismo voy a meter la toalla de la ducha en la lavadora. A ver qué pasa. ¿Quién dijo guarro? Digo… ¿quién dijo miedo? Se acabó la teoría de “Si al salir de la ducha estoy limpio, ¿para qué voy a echar a lavar la toalla?”

Tras tanta excitación, me relajo, valoro el triunfo conseguido, releo lo que he escrito y pienso: “¡Qué vida más triste! ¿No?”

Volare

January 6, 2008

¡Qué cariño estoy cogiendo a los aeropuertos! Al volver de Madrid a Dublín, un vuelo de dos horas y media de duración tuvo un ligero retraso de 7 horas. Tras todo ese tiempo, ahora tengo mono y me planteo volver al aeropuerto a pasar parte del finde.

Mi vuelo salía a las 18.30h del jueves, así que ahí estaba yo a las 16.30h en la cola de facturación. Los mostradores abrieron a eso de las 17.00h o más tarde. Antes de abrir los mostradores había una cola que se transformó en dos tras su apertura. Por supuesto, la segunda fila se formó en ese momento con gente recién llegada al aeropuerto.

Mis padres me acompañaron al aeropuerto para despedirse allí de mí y ellos estaban más mosqueados que yo. La verdad es que yo, más que mosqueado, estaba cansado. Mi madre iba y venía de la cola a los mostradores. Y en eso llegaron las 18.00h y yo seguía en la cola de facturación.

Aquí volvió mi madre una vez más de los mostradores y sin más explicación, me dice: “Sígueme”. Inexplicablemente le hice caso. ¿Sería por la cantidad de argumentos recibidos? ¿Por la seguridad del “Sígueme” aunque se podía suponer que no había nada en que basar tal seguridad? Así que le seguí y me dijo: “Ponte ahí que tú eres el siguiente”. Aquí es donde empecé a arrepentirme de hacerle caso. ¿Cómo es posible que le haga caso sin pensar, como si yo tuviera dos años?

Por lo visto, mi madre consiguió desbordar al supervisor del personal de facturación de RyanAir dándole la brasa con que, dada la mala organización, estaba facturando gente que había llegado mucho después que yo (la segunda fila formada al abrir los mostradores). Pero el supervisor cedió sin saber que luego tendría que pegarse con un montón de personas en lugar de con mi madre únicamente.

Y cuando me salí de la cola, algunos que estaban detrás de mí en ella, me siguieron. Así que de repente me encontré en mitad de un chaparrón, sin explicarme cómo puedo dejarme meter en estos líos sin rechistar.

Así que no me quedó otra que hacerme el tonto, magnífica actuación por cierto, y facturar mientras, a unos metros, oía quejas que eran contestadas por mi madre con un invariable “Facturamos ahora porque me lo ha dicho este señor. Hablen con él”. Bochornazo. Y no sólo eso. Yo pensaba que iba a salir calentito de ahí.

Facturé, incluso cuando por la hora la facturación debía estar cerrada, y me largué de ahí mirando al suelo y dejando que el resto se pegaran entre ellos. Me despedí de mis padres y me fui a pasar el control de seguridad.

Una vez dentro de la zona de embarque, el vuelo tenía ya un retraso de 5 horas, así que me fui al punto de información a preguntar. La respuesta fue que el vuelo tenía retraso de 5 horas, que la puerta del embarque era tal (por supuesto al final de la terminal, para que no montásemos un lío en medio de todo el mundo) y que esperara allí a uno de RyanAir que iba para allá a dar explicaciones y a repartir unos cupones para tomar un sándwich y un refresco. Encontré al payo de RyanAir una hora y media y cuatro visitas al punto de información después de esto.

En la espera, el vuelo se retrasó otra hora más, y alguien decidió largarse, así que cuando nos contaron dentro del avión, no salían las cuentas, y tuvieron que encontrar a quién faltaba para sacar su equipaje del avión por “motivos de seguridad”. Otra hora más esperando dentro del avión.

Finalmente despegamos a la 1.30h del viernes. Y cuando se despega de noche, el procedimiento de vuelo indica que deben apagarse las luces de la cabina. Los motivos son obvios. Primero, para no deslumbrar al piloto. Y segundo, para no ser una verbena volante llena de luces que despierte a los vecinos del aeropuerto.

Y una vez que el avión despega y coge altura, las vuelven a encender. Pero como son unos cachondos, aprovechan el rato de penumbra para cambiar las bombillas de la cabina por unas con el triple de potencia, de forma que cuando la luz vuelve, en el rato en el que te habitúas a la nueva luz, no sabes si has despegado, si estás en el cielo con los angelitos o en un anuncio de Ariel con todo blanco – blanquísimo.

Llegué a las 3h del viernes, recogí el equipaje y un taxi hasta el zulo.

Al llegar a casa, comprobé que los tiradores de la cremallera de la maleta habían sido partidos y el candado había desparecido. Así que ahora tengo una maleta muy incómoda de abrir y cerrar e imposible de cerrar con un candado.

Conclusión: Retraso de 7 horas, pago de un taxi para ir a casa y equipaje dañado.

En el aeropuerto de Madrid puse una reclamación. Y en el de Dublín quise ponerla pero en el mostrador de RyanAir sólo había una chica que la única cosa que hacía era dar pequeños papeles con la dirección postal y el fax de Atención al Cliente de RyanAir.

Así que el viernes escribí una carta de queja a RyanAir con todo y se la mandé por la tarde, adjuntando copia de la tarjeta de embarque, copia de la reclamación puesta en Madrid y foto del daño ocasionado a la maleta.

¿Tendré algún tipo de premio o se reirán de mí otra vez? Me da que ambas opciones tienen las mismas posibilidades.

Navidad 2007 (I) - Irish Christmas Songs

December 21, 2007

Revisando los Irish Christmas Greatest Hits, es decir, lo que suena en las tiendas estos días, se encuentran 2 “villancicos”. Habrá más, pero yo he escuchado estos dos sobre todo.

1.- Merry Christmas Everybody by Slade

Canción de Slade de 1973.

2.- Fairytale of New York by The Pogues

Canción de The Pogues de 1988. Canta Shane MacGowan, que por lo visto siempre ha lucido una piñata envidiable, junto con Kirsty MacColl quien fue amablemente “asesinada” en Cozumel, Mexico, mientras practicaba submarinismo junto con su hijo, por un cabroncete que parece ser se fue de rositas al más puro estilo Farruquito, y que le pasó por encima con su barquito.

La letra narra la historia de una pareja que se conoció en Navidad, de lo bonito que fue todo. Pero acaba con ambos tirándose los trastos a la cabeza de mala manera.

Yo no veía el espíritu navideño por ninguna parte en esta canción. Que la palabra Navidad aparezca en la canción varias veces no me parecía suficiente motivo. Pero en el trabajo me han dicho que era navideña 200%. Y yo iba a empezar a discutir (hoy estábamos terminando algunas cosas antes de la estampida general y había algo de tiempo), cuando otro compañero irlandés que trabaja desde casa (¡¡en España!!) me ha recordado aquello tan navideño de “They drink, and drink, and drink again; fishes in the river because God is born”.

Y a pesar de las ganas que tenía de tocarles un poco las narices con la cantidad de incongruencias que tienen por aquí, me he puesto a pensar en cómo ellos nos pueden ver a nosotros si nos ponemos en el mismo plan. Porque hay que joderse con la cultura popular. Es que puede ser como… “Joder tío, vengo de España y no te lo puedes creer. En Christmas’s Eve cantan algo de unos peces que beben en el río cuarenta veces, mientras se acompañan de una zambomba y una pandereta que según ellos son instrumentos musicales. Yo no sé qué tienen por oído. Y en New Year’s Eve ni te cuento. Se ponen todos a mirar cómo un reloj da la hora, mientras se comen 12 uvas. Y tampoco son muy listos, porque el mecanismo de las campanadas del reloj se lo tiene que explicar una tía con unas peras que no son suyas, y que para amortizarlas se pone un inmenso escote con 0 grados de temperatura. Y la tía es protegida por uno vestido de Batman. Y sobre la comida mejor no hablar. ¿Sabes que por no cocinar los muy primitivos son capaces de comerse el pescado a la plancha? ¡¡Si empanar 4 veces con bread crumbs no cuesta nada!! Son más vagos… Ya tenía ganas de volver a casa. Voy a hacerme unas mashed potatoes con un poco de stuffing, que a mí me gusta, aunque allí me han dicho que pan con pan, comida de tontos”.