The Cliff Walk Bray To Greystones
April 27, 2008Greystones es un pueblo costero a poco más de 30 km al sur de Dublín. Es la última parada del DART. La parada anterior es Bray. Y por lo visto, hay un largo y bonito camino con los acantilados al lado para ir andando de uno a otro.
Cómo debe hacerse este camino está perfectamente explicado por un payo ránger en otro blog más.
Yo acabo de leer ese post tras volver de la caminata, así que ahí va otra TheEarlyBird Experience.
En el post se recomienda un sentido, pero yo hice el otro. Qué le vamos a hacer. Salida en Bray y llegada, a duras penas, a Greystones.
La salida prometía. 14 grados (perfecto) y prácticamente ausencia de viento pero unas pedazo de nubes que para qué las prisas.
Lo primero es subir la colina Bray Head.
Cima conseguida sin ayuda de botellas de oxígeno ni porteadores. Vista de Bray desde allí.
“Sospecho” que hay que volver a bajar para coger el camino hacia Greystones, pero como no quería bajar y volver a subir si estaba equivocado, pregunté ahí si podía llegar a Greystones andando desde allí mismo. Me dijeron que sí, así que me puse a andar hacia Greystones.
Sin problema. Con un chubasquero, el sobre-pantalón para lluvia de la bici en la mochila, pilas en el MP3, tres rebanadas de pan, un trozo de queso y dos manzanas (todo un festín, pero es que salí a andar a la hora de comer)… ¿qué más se puede pedir?
En la caminata me llovió un par de veces de forma suave y otras dos más fuertes y duraderas. Algún rayo de sol también hubo. Normal para el clima irlandés (excepto la casi ausencia de viento).
Como no podía ser de otra forma, al cabo de un rato andando, me perdí. El camino “principal” llegó a una puerta con candado y lo de saltarla y seguir “a saber dónde”, no parecía una buena opción en el momento, así que vuelta para atrás y probar otro camino.
Pero como no había ningún camino claro, pues a campo través directamente hacia Greystones. Al fin y al cabo estaba a tiro de piedra.
Al final conseguí salir a una carretera privada gracias a que la puerta a la misma estaba abierta (debe haber más pringados andando por la zona).
Muy bueno el aviso. Una pena haberlo encontrado al salir de la zona y no antes.
A partir de ahí, un rato largo andando, llegada a Greystones y coger el Commuter de vuelta al centro (por lo visto mi ticket de DART servía para coger un tren y volver rápida y cómodamente, porque no paró en casi ninguna parada).
Al final hice unos 8 km en unas tres horas y media. Un fenómeno. En cualquier caso, el camino está muy bien. Igual es mejor que el oficial, aunque más cansado.
Y sin nada que ver con lo anterior, he visto PERSEPOLIS de Marjane Satrapi y es una película cojonuda.





